Vías de incorporación de palabras nuevas a la lengua

neologismos.RevistaGaleradas.Difusiónléxica

Para incorporar palabras a una lengua, tenemos tres vías. La primera de ella son los préstamos, luego los cultismos y semicultismos; y por último, los extranjerismos.

Los préstamos son aquellas palabras que cuando se incorporan a una lengua, sufren un proceso conocido como neutralización, mediante el que adquieren las características fonéticas, morfológicas y sintácticas de esta lengua, hasta que los hablantes consideran esas palabras como parte de su lengua. Hay dos tipos de préstamos, los denotativos y los connotativos. Los primeros son aquellos que se emplean para designar un elemento nuevo, que no era nombrado en esa lengua de ninguna manera. Los connotativos tienen un sentido especial, que no existía en la palabra y adquiere ese matiz que sí existe en la otra lengua. Tenemos ejemplos en español en términos como: cencerro (prerromano), filosofía (helenismo), ajuar (arabismo), fútbol (anglicismo)…

Los cultismos son préstamos latinos (en su mayoría) y griegos. Que mantienen casi intacto su significado original, suelen designar realidades abstractas y elementos propios del campo de la ciencia y la técnica. Muchas palabras del campo de la medicina, son cultismos. Los semicultismos se encuentran entre las palabras patrimoniales (provenientes de la evolución del latín vulgar).

Los extranjerismos son las palabras que vienen de otras lenguas, pero se han incorporado directamente sin ser adaptados a la lengua que los acoge, siendo una palabra idéntica a la de la lengua de origen, como por ejemplo hobby, aunque es posible que con el tiempo acabe siendo normalizado y aceptado por la norma, adaptándose a las reglas ortográficas de la lengua que lo recibe.

Celia López, colaboradora Revista Galeradas

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