Karen Albala, autora de «No más sapos en mi vida»

Entrevista a Karen Albala

Autora de No más sapos en mi vida (Ediciones Caudal, 2018)

Karen Albalá acaba de publicar de la mano de Ediciones Caudal su libro «No más sapos en mi vida», un libro que trata sobre las relaciones tóxicas y que pretende abrir los ojos a mucha gente.

¿Cómo detectar a la gente tóxica?

Detectar a una persona toxica en ocasiones no es tan fácil como parece, pues algunos se ocultan muy bien tras una falsa careta y a veces se ganan nuestra confianza más rápido de lo que nos gustaría. Aun así, hay ciertas señales que nos indican como reconocerlos: Las personas toxicas tienen un poder muy dañino, pues reducen tu valor y tu autoestima para que ellos mismos se sientan mejor. Tienen la capacidad natural de descalificar, de hacerte sentir culpable y mal por lo que haces, por lo que no haces, por como eres, por como deberías ser. Son tipos de personas que se creen superiores y la mayoría de las veces te miran en menos. Les gusta manipular y tener el control. Se hacen las víctimas, son poco autocríticos, se enfadan, te juzgan, te critican, te llenan de frustraciones, exageran tus errores, buscan permanentemente decirte que estás haciendo mal las cosas (potenciando con esto tus debilidades). Si llegan a aparecer ciertas emociones que no sentiríamos en una circunstancia normal, tal como experimentar agotamiento, frustración, temor o bien dependencia, podríamos estar frente a una persona tóxica.

¿Por qué es tan difícil asumir que tu pareja es tóxica para ti?

Primero que todo, hay que saber que una relación toxica es muy similar a una adicción, pues tiene el poder de una droga para nosotros y dependemos absolutamente de eso para estar bien. Al igual que cualquier droga, a pesar de lo mal que nos hace y de lo dañinas que sabemos que son, nos vemos inmersas en una enorme tolerancia y abstinencia. Darnos cuenta y entender que una pareja es tóxica, es una difícil tarea, ya que hemos desarrollado el hábito de estar a su lado, nos engañamos a nosotros mismos pensando que cambiará, que no era así antes, que no es tan malo como se ve, justificamos su comportamiento, creemos que es nuestra culpa que esa persona nos trate de esa manera, pensamos que no merecemos algo mejor y por ende toda nuestra identidad se va borrando poco a poco, para convertirnos en su sombra. En este tipo de vínculos tóxicos, nuestra pareja se ha encargado de hacernos sentir vulnerables, inseguros, dependientes, ha influido tanto en nuestra autoestima y nuestros pensamientos, que el control que teníamos va desapareciendo. Cuando uno ya lleva mucho tiempo en una relación de este tipo, es normal preguntarse como podremos dejar a alguien con el cual hemos pasado tantas cosas, tantas experiencias y simplemente creemos que no podremos abandonar el barco que tanto esfuerzo nos ha costado construir.

¿Qué aprenderán los lectores de No más sapos en mi vida?

Creo que los lectores a través de los distintos capítulos van a poder aprender a detectar una relación toxica, a estar más preparados para enfrentar situaciones complejas de pareja y entender que merecen un amor sano. Es un manual con el cual se busca crear conciencia de lo insanas que pueden ser las relaciones si no ponemos un freno a tiempo y de lo importante que es aprender a valorarse para no caer en vínculos dañinos. Pienso, que podrán entender que el amor no es sinónimo de sufrimiento, que lo normal es ser feliz en una relación y no al contrario, que poder decir adiós también es crecimiento y que la mejor manera de sanar el dolor es dándote la oportunidad de cerrar el capítulo. Lo que espero es que puedan entrar en un proceso de conocimiento propio en donde comiencen a darse cuenta que irse de algunos lugares también es cuidarse, que alejarse de algunas personas también es protegerse, que cerrar algunas puertas también es quererse y que, efectivamente existe la persona indicada para cada uno, solo que hay que saber reconocerlo.

¿Es el miedo a la soledad el enemigo a vencer?

El miedo a la soledad puede ser muy negativo en casos extremos, ya que podría estancarte en tu desarrollo personal, incrementar los niveles de ansiedad y con ello hacer que tomes decisiones más impulsivas en cuanto a las relaciones afectivas que vayas creando. En este sentido, el miedo a la soledad podría hacernos más vulnerables y con ello, caer con mayor facilidad a las redes de una relación toxica. Si ya nos encontramos inmersas en el espiral autodestructivo de un vínculo toxico y experimentamos este miedo constante de ser abandonadas, más nos vamos aferrando a nuestra pareja. El hecho de sentirnos continuamente inseguros y temerosos, puede influir en que atraigamos personas incorrectas y negativas a nuestras vidas. En el libro hablo acerca de la importancia que tiene aprender a conocernos bien, a no conformarnos, a poder estar solos con nosotros mismos sin angustiarnos y de valorar el tiempo que nos dedicamos sin esperar que exista una pareja para ser felices.

Todos los miedos provocan una sensación de incapacidad, de inseguridad y este caso particular, de que uno necesita estar con otra persona para sentirse querido o protegido. En este sentido, el miedo a la soledad puede llevarnos a tomar malas decisiones, puede paralizarnos a avanzar, puede influir en que comencemos una relación que nos hará infelices o también hacer que permanezcamos en un vínculo que nos llena solamente por no creer que encontraremos algo mejor, llegando a controlar así nuestra vida afectiva.

¿Por qué tantas mujeres intentan excusar a sus parejas cuando el trato que las están dando no es el correcto?

Por muchos motivos. Una pareja toxica lo que hace es anularnos como personas, por ende hay extremos en donde dejamos de lado nuestra propia identidad para evitar discusiones o malos tratos. Así, nuestra pareja nos va manejando a su antojo sin que muchas veces nosotros seamos conscientes de aquello. “Es que lo hace porque me quiere” “Se comporta de esa forma porque me cuida”, todas son ideas erróneas pero nuestra pareja en rol de manipulador se encarga que asi lo creamos.

En una relación toxica, existen tres sentimientos que se producen y que impiden que podamos salir de ellas fácilmente. El primero de ellos es el temor, pues se experimenta la sensación de miedo a quedar solo, de ser reemplazado, abandonado. Aquí, uno mismo inventa historias o justifica todo el mal que le hace su pareja, para alejarse de esa realidad y que no sea tan angustiante. Este estado de temor que provoca estar en una relación de este tipo hace que uno permanezca en un papel de víctima y se piense que no merece más amor que ese. El segundo de ellos es la culpa, en donde ante cualquier reacción negativa de la pareja, comienza inmediatamente una sensación de arrepentimiento, aun cuando no se haya hecho nada malo. Esta culpa se siente debido a que la imagen que se tiene de uno mismo empieza a dañarse y se siente toda la carga de la responsabilidad en la relación. El ultimo sentimiento que provoca estar en una relación dañina, es la obligación, aquí se justifica el estar inmersos en este vínculo pues ha pasado tanto tiempo y uno se ha esforzado tanto por la relación, que no es fácil romper la cuerda que lo une a esa persona.

¿Son los celos la primera señal de que algo no va bien?

Ciertamente, los celos son una de las señales que algo no va bien, pues hablan de desconfianza e inseguridad, pero también existen otras señales importantes que ocurren antes de ello que nos pueden advertir de una relación toxica. Hay ciertas alertas que podrían ayudarnos a saber cuando estamos frente a una pareja negativa, tales como críticas, discusiones seguidas, incumplimiento de compromisos, problemas de comunicación, faltas de respeto y descalificaciones. Por lo general, dependiendo que tan grave sea la situación en cuanto a los celos, será una señal más o menos drástica que indicará que algo no va bien encaminado en la relación. Si hablamos de casos en donde tu pareja te controla en exceso, te empieza a alejar poco a poco de tus seres queridos, te manipula, te dice cómo vestir o cómo comportarte, entonces está claro qué camino debes tomar para evitar que siga anulándote.

¿Puede una persona tóxica rehabilitarse?

En mi libro, una de las ideas que planteo es que las personas no cambian. Pueden cambiar algunas conductas, pero su estructura de personalidad jamás. Una persona toxica, para evaluar la disposición al cambio, debe hacerse consciente de su problema y desear trabajar en su propia forma de ser. En mi opinión, para poder “rehabilitarse” tendría que pasar por un largo trabajo de psicoterapia en donde a través de ayuda profesional pueda llegar al punto de inicio donde se de cuenta las razones que lo han llevado a actuar así con sus parejas y revivir episodios del pasado que lo hagan entender el porqué de su comportamiento. Que una persona toxica cambie por completo es muy difícil, pues ya tiene integrado ese estilo de afrontamiento en la vida. Además, las personas toxicas por lo general evitan los cambios, no creen que puedan tener culpa y tampoco escuchan las críticas, todo eso hace más difícil aun su “rehabilitación”.

Muchas veces pensamos, o nos queremos autoconvencer, que nuestra pareja cambiará y empezará a valorarnos.

¿Qué hay de cierto en esto?

En general, en las relaciones toxicas siempre intentamos autoconvencernos que nuestra pareja cambiará y comenzará a valorarnos, por eso siempre estamos dando nuevas oportunidades. Queremos creer falsamente que esto ocurrirá, porque de esta manera se nos hace más fácil aceptar el dolor que estamos sintiendo. Pensamos que nosotros efectivamente podremos ayudarlo, que no es una misión tan imposible, porque también hemos creado una venda que no nos deja ver la realidad tal cual es. Tendemos a creer que el hecho que nuestra pareja nos lastime es simplemente porque ha tenido una vida difícil, problemas no resueltos o ha sido muy dañado, por ende, justificamos todas las conductas y lo instalamos en el papel de pobre víctima, aun cuando nosotros seamos los que recibimos todo el mal trato. Cuando queremos convencernos de que nuestra pareja cambiará, lo que estamos haciendo es ponernos a nosotros mismos en el último escalón de la pirámide, rebajándonos y disminuyéndonos para que el otro logre la felicidad. En una relación de este tipo, es común sentirnos atados, experimentar la sensación de que sin él o ella no sabríamos que hacer o anteponer nuestras propias necesidades al otro y pensar que, si nos entregamos incondicionalmente, llegará un momento en que nuestra pareja abrirá por fin todo ese dolor guardado y nos retribuirá como pensamos.

¿Cómo aprender a valorarse a una misma?

El primer paso para valorarte es conocerte. Tienes que entender que posees fortalezas y también debilidades que forman tu identidad y te dan ese toque especial. Conocer tu interior te hará comprender que todos tenemos aspectos positivos y negativos, que está bien y no hay que pretender ocultarlos, negarlos o cambiarlos, pues eso es lo que te permite a ti ser así único. Cuando ya has creado una imagen completa de ti, cuando tienes claro que es lo que te gusta, lo que te disgusta, lo que te hace feliz, lo que te pone triste, lo que te da miedo, etc., lo importante es que logres aceptarte tal cual eres. Un punto clave para lograr la valoración personal es nunca compararte con el resto. Las comparaciones sólo te llevarán a sentirte menos feliz, a querer ser alguien que no eres, a frustrarte o llegar a crear una falsa sensación de superioridad. Ten claro siempre que: es fundamental decir lo que piensas y sientes, darle crédito a tus ideas y logros por más pequeños que parezcan, enfocarte en aquello que te suma (cualidades positivas), no castigarte por los errores cometidos, reconocer que eres tan valioso como los demás y convencerte día a día que aprender a decir no, es totalmente necesario.

¿Alguna anécdota con los lectores?

¡Si! En general, siempre estoy en contacto con las lectoras, pues desde algún tiempo tengo un Instagram y allí permanentemente estoy subiendo post acerca de las relaciones dañinas, frases inspiradoras y consejos rápidos para enfrentar principalmente problemas de baja autoestima. Entre los mensajes diarios que me envían, vi uno muy especial, en donde una lectora que también es crítica de libros me contactó solamente para darme las gracias que haya escrito No más sapos en mi vida, que fue el mejor regalo que podría haber recibido. Me emocioné y le contesté que había sido un placer escribirlo y que me alegraba mucho que le había gustado. Seguimos conversando y me comentó que ella había vivido una experiencia muy similar a la mía y que el hecho de leer mis propias historias le había permitido tomar la decisión de cerrar el círculo con su ex pareja. Me contó también que se había sentido super identificada conmigo, que las anécdotas que yo había escrito le habían traído muchos recuerdos y que por eso mismo había vivido una especie de terapia. No dejaba de darme las gracias, ya que después de la lectura del manual, había entendido en qué se había equivocado, como podía terminar de cerrar el círculo y entrar en un camino de valoración personal. Desde ese momento nos hemos seguido escribiendo y compartiendo distinto tipos de pensamientos, lo que ha sido sumamente reconfortante para mí.

¿Algún nuevo proyecto en mente?

Si, estoy trabajando simultáneamente en dos libros más, uno que debería ser la segunda parte de “No más sapos en mi vida” en donde el tema principal es como superar un duelo amoroso y reinventarse en el camino. Y el segundo, es una novela basada en mi propia vida, del proceso de crecimiento que tuve cuando decidí tomar mis maletas desde Chile, llegar hasta Israel para realizar un voluntariado y encontrar el amor que cambió mi vida.

 

Compra No más sapos en mi vida

1 Comentario

  1. Interesante y extensa entrevista. La verdad es que el libro me recuerda a uno de Gente Tóxica que leí hace años, cuando se empezó a hablar de la toxicidad de las personas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*